¿Sabías que tu casa puede ser la causa de tus problemas de salud?

Trastornos del sueño, dolores de cabeza, migrañas, mareos, náuseas, confusión mental, dificultad de concentración, pérdida de memoria, fatiga crónica, depresión, ansiedad, trastornos del comportamiento, palpitaciones, arritmias, problemas de tiroides, zumbido de oídos, asma, bronquitis, alteraciones inmunológicas, alergias, dermatitis atópica, dolor y ardor en ojos, sangrado de nariz, bruxismo, presión sanguínea muy baja o muy alta, dolores en músculos y articulaciones, caída del cabello, problemas digestivos, pérdida del apetito, diabetes, infertilidad, abortos espontáneos, envejecimiento prematuro, leucemia, cáncer...

Aunque nos pueda parecer extraño, muchos de los síntomas y enfermedades crónicas que padecemos pueden estar directamente relacionados con nuestra propia casa y, muy especialmente, con el lugar donde dormimos. 

Y es que, al igual que al pez le afecta la calidad del agua que le rodea, a nosotros también nos afecta la "calidad" de nuestro entorno, tanto más cuanto más cercano.

 ¿Qué es la domoterapia?

La domoterapia es una disciplina que aúna la antigua sabiduría ancestral con la aparatología y los conocimientos científicos modernos con el objetivo de diagnosticar y dar solución a las llamadas “casas enfermas”, casas que se encuentran afectadas por factores de riesgo capaces de acabar con nuestro bienestar y nuestra salud de manera lenta, silenciosa e invisible.  

Un estudio de domoterapia de nuestra casa puede marcar un antes y un después en nuestra calidad de vida detectando factores de riesgo ocultos y asesorándonos sobre cómo pueden ser evitados, neutralizados o al menos limitados sus efectos perjudiciales sobre nosotros. 

La domoterapia por tanto no actúa directamente sobre las personas para sanarlas, como lo harían la medicina convencional o las terapias alternativas, sino sobre su “entorno”, porque cuando es el entorno lo que está mal, sólo mejorando las condiciones de éste se consigue una sanación duradera.  

¿Qué factores de riesgo estudia la domoterapia?

Son muchos los factores invisibles relacionados con nuestra vivienda, o con el lugar en el que ésta está ubicada, que pueden perjudicar gravemente nuestra calidad de vida a medio o largo plazo. La domoterapia se ocupa principalmente de los siguientes: 

RADIACIONES ELECTROMAGNÉTICAS:

Las radiaciones electromagnéticas artificiales son ondas relativamente recientes producidas principalmente por líneas eléctricas de alta, media y baja tensión, transformadores eléctricos, antenas de telecomunicaciones, dispositivos inalámbricos, etc. Diversas recomendaciones de Organismos Internacionales y Llamamientos Médicos de Alerta en muchos países, así como miles de estudios científicos independientes vienen advirtiendo en las últimas décadas acerca de la nocividad suficientemente probada de este tipo de ondas sobre los seres humanos, animales y plantas, especialmente debido a la exposición permanente a ellas. Asimismo instan a toda la población a tomar medidas urgentes y a adoptar el Principio de Precaución.


RADIACIONES TELÚRICAS (geopatías):

Las radiaciones telúricas patógenas son energías naturales emanadas por la Tierra con una radiación mayor o menor de lo habitual en determinadas zonas o puntos (como por ejemplo sobre la vertical de corrientes de agua subterránea, fallas y fisuras geológicas, o en cruces de las redes geomagnéticas Hartmann y Curry), las cuales acaban debilitando y enfermando a las personas expuestas a ellas de forma prolongada, particularmente las que tienen allí situada su cama. Hoy en día se sabe que desde hace milenios el ser humano ya conocía la influencia de la energía de ciertas zonas y lugares sobre su estado físico, psíquico e incluso espiritual. También es sabido que en la mayoría de culturas antiguas los herederos de estos conocimientos “diagnosticaban” el lugar antes de construir allí sus viviendas, ¡incluso existían leyes que prohibían construir sobre corrientes de agua subterránea y otras alteraciones telúricas! Pero aunque actualmente no haya tanta conciencia como entonces, todavía el “dormir en el buen sitio” es uno de los secretos de la buena salud.


TÓXICOS AMBIENTALES (calidad del aire interior):

La expansión de la industria química en las últimas décadas ha hecho que en nuestros hogares pueda haber cientos de nuevas sustancias que antes, sencillamente, ni siquiera existían. Son sustancias que comprometen la calidad del aire interior y que respiramos al ser liberadas desde los materiales que los contienen (mobiliario, materiales de construcción, etc.), siendo asociadas a una serie de problemas de salud como alergias, asma, cáncer y problemas reproductivos entre otros. Y es que, en contra de la creencia popular, es en los interiores donde se registran los niveles más altos de contaminación del aire (hasta cinco veces más que en el exterior). La propia Organización Mundial de la Salud reconoce que la contaminación química en el hogar es un grave problema de salud pública ante el que es necesario actuar.


ENERGÍAS SUTILES:

Desde hace más de un siglo sabemos por la ciencia que en realidad no existe la materia como tal y que todo es energía, un inmenso mar de energía que nos envuelve y del cual formamos parte. Por esta razón nuestra salud está tan ligada a nuestro entorno y al lugar donde vivimos. Así que cuando se abordan los aspectos energéticos más sutiles de estos espacios ocurre que se producen los cambios más grandes en las personas que los habitan. Bloqueos energéticos, ondas de forma, memorias históricas de las paredes e incluso entidades no físicas son ejemplos de fenómenos que pueden obstaculizar el más óptimo desarrollo vital de las personas en un determinado espacio y que, precisamente por su carácter sutil, tienen el poder de penetrar más en nosotros y afectarnos más profundamente.

La domoterapia como fuente de autoconocimiento

Cuando nos hacemos más conscientes de nuestro hogar, acabamos conociéndonos mejor a nosotros mismos. Esto sucede porque nuestra casa, con la que tenemos un vínculo energético muy fuerte y es en realidad nuestra tercera piel, nos refleja fielmente de la misma manera que, por ejemplo, en nuestros pies, en nuestra cara, o incluso en nuestras orejas está reflejada la totalidad de nuestro cuerpo. Esto es conocido y aprovechado por la milenaria reflexología. También la física cuántica, bastante más reciente, conoce esta propiedad holográfica de las cosas. Así que ya no tenemos excusa para no autoconocernos. Una información muy valiosa en nuestra casa está esperando para ser leída, sólo tenemos que abrirnos a ella.

Sobre Domoterapia Integral

Domoterapia Integral está dirigida por Santiago Martínez con el objetivo de diagnosticar y dar solución a las “casas enfermas”, y con ello, sanar a las personas “víctimas” de estas casas. Santiago es experto domoterapeuta y zahorí, técnico especialista en mediciones y tratamiento de la contaminación electromagnética y consultor de Feng Shui. Además es canalizador, divulgador y un gran apasionado y estudioso de las terapias naturales, las culturas antiguas, los lugares sagrados y la expansión de la conciencia... siempre en una incesante e incansable búsqueda de un mayor conocimiento y entendimiento holístico de esto que llamamos "realidad".